Un futuro anticuado

Hace algún tiempo, curioseando por internet, encontré unos dibujos de 1910 de un un ilustrador francés llamado Villemard, en los que plasmaba cómo se imaginaba que viviríamos en el año 2000. En ellos aparecían bomberos con alas de murciélago que apagaban fuegos desde las alturas, barcos que se alzaban en el aire con la ayuda de dos Zeppelins, estudiantes que adquirían su conocimiento a través de unos cascos conectados a una máquina que tritura libros o cacharros con multiples brazos que tomaban medidas y escupían ropa hecha a medida en lo que tardas en decir ‘sobredosis de absenta’.

Hace 14 años que espero poder volar con mis alas de vampiro.

Fracaso absoluto. Hace 14 años que espero poder volar con mis alas de vampiro.

Es cierto que se han conseguido muchos avances, sobre todo en los campos en los que más beneficio económico se puede conseguir. Por ejemplo, si tienes una de esas enfermedades raras, te puedes morir esperando (literalmente) a que inventen un fármaco para tu dolencia (porque lo vas a pagar solo tú y cuatro más, por lo que no sale a cuenta el gasto en investigación), en cambio si tu enfermedad en más común, más gente comprará el fármaco y por lo tanto sacarán la pastillita con sabor a maracuyá si hace falta.

Tras esta eterna introducción que os estoy regalando de gratis, viene la conclusión que servirá para presentaros el tema de hoy. Y esa conclusión es que solemos esperar cosas mejores de lo que luego nos encontramos y, normalmente nos imaginamos que en un futuro los avances serán en todos los campos. Habrá más libertad, más educación, la gente será más respetuosa y empática, la vida será más cómoda y la justicia estará presente en nuestras vidas. Es decir, que somos unos ingenuos y unos infantiloides que  hemos aprendido poco a pesar de ver cada día en las noticias que la cosa está muy chunga.

Es curioso ver, en el siglo de las expediciones al planeta Marte, algo como lo que os pongo en la siguiente foto:

La consulta de Jesucristo solo abre de Lunes a Viernes por las tardes.

La consulta de Jesucristo no abre los festivos.

En el anuncio queda patente el nivel de incultura y mala leche. De lo del rescate moña ya paso de hablar, lo de la brujería me hace hasta gracia, pero prometer la curación de una enfermedad como el VIH a gente que debe estar desesperada, demuestra una falta de escrúpulos e incapacidad de ver el sufrimiento ajeno, que asusta.

Lo peor es que la carta de presentación de esta gente suele ser la bondad y la solidaridad. Ellos están allí para ayudarte, para darte la mano cuando más lo necesitas, para abrazarte cuando te sientes solo. Y en letra pequeña, para aprovecharse de ti en tus horas bajas y sacar provecho de una desgracia que pocas veces tiene solución usando la esperanza como arma.

Pero en este mundo futurista en el que las impresoras 3D son capaces de crear de la nada una oreja artificial, seguimos encontrando anuncios homófobos de gran calibre, en este caso en el periódico El País:

el matri

Se abre el telón y sale un travesti destructor rompiendo la ley de Dios a taconazo limpio.

Tras la aparición del anuncio, de grandes proporciones por cierto, el periódico se disculpó asegurando que lo sentía mucho y que no volvería a ocurrir ya que “el anuncio, que viola abiertamente las normas establecidas por el periódico, fue publicado por un fallo en los sistemas de control”.

Pero mientras vivimos en los tiempos en los que los científicos trabajan en el Gran Colisionador Hadrónico para recrear el Universo segundos después del Big Bang, en la Universidad Jaime I de Castellón nos encontramos con los siguientes apuntes:

Si el maestro

No te creas todo lo que lees, que a lo mejor es un chiste de Jaimito.

En fin que tú pagas por ir a una universidad a que te formen y lo que hacen es desinformarte y meterte ideas de lo que es adecuado y lo que no, según el cateto que ha escrito los apuntes. Y si no tienes dos dedos de frente, por muy universitario que seas, darás por bueno todo lo que aparezca escrito porque entra en el examen. Y así la pelota de roña se hará cada vez más grande hasta que en el planeta no haya sitio para la cordura.

Pero la estupidez más chachi que os voy a enseñar, en el siglo en el que la robótica empieza a dar miedo, es el siguiente anuncio:

BSi alguien acaba llamando para pedir tratamiento, por favor, que nos cuente su experiencia.

Si alguna se anima a llamar para pedir tratamiento, por favor, que nos cuente su experiencia.

Si vistes como un hombre, sales con mujeres, llevas el pelo corto y en las citas con hombres solo acabas con gañanes, no sufras más. Es que eres bollera y la buena “doctora”  Rosalía Pineda Rodríguez te ayudará a dejarte el pelo largo y comprarte ropita nueva para que no parezcas una marimacha. Así a lo mejor encuentras un hombre que te quiera de una vez y dejas de hacer el tonto entre las piernas de las mujeres.

Y es que el futuro puede no ser lo que esperamos. Es posible que la evolución social tenga un funcionamiento similar a los gráficos del Dow Jones y justo ahora estemos en caída libre. Lo que está claro es que los adelantos sociales no van de la mano de los avances científicos y tecnológicos.

Tras esta pequeña muestra gráfica de lo que al final ha terminado siendo el futuro de Villemard, tras las múltiples imágenes que he encontrado y el sinfín de opiniones cavernícolas que las acompañaban, de las que os he preferido proteger, creo que solo me queda acabar el post con una frase.

 ‘Yo he visto cosas que vosotros no creeríais.’

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10 respuestas a Un futuro anticuado

  1. the hunger dijo:

    Por favor, dime que la Dra. Rosalia Pineda pasa consulta en 13 rue del percebe y no sale del papel de colorines…..Bromas a parte, q fanáticos religiosos suelten perlas como lo del homosexualismo es repugnante, pero por desgracia previsible. Lo de la UJI me parece mucho mas grave, aunque teniendo en cuenta que nos gobiernan unos luceros que ceden ante el chantaje de políticos extranjeros que se pasan los derechos humanos por el arco del triunfo que podemos esperar……Para firmar el acuerdo de adopciones con Rusia con condiciones vejatorias somos los primeros….como para pedirles que revisen textos de las universidades…

  2. María dijo:

    El dilema de decir y publicar lo que uno piensa se resuelve en el artículo 19 de la
    Declaración de Derechos Humanos.
    Es muy interesante leerlo y creo que todos vamos a sentirnos identificados.
    Refleja el grado de madurez o de boludez que tengamos al compartir un diálogo o publicación.
    sea cualquiera su contenido. Terrible,no?.
    Ese es el precio de la libertad,pequeñas.
    María en Buenos Aires,qué le voy a hacer !!!!

  3. littleparrot dijo:

    the hunger,

    ¿Has visto qué bien? Somos los primeros en todo lo peor. Para eso se necesita mucho entrenamiento, no te vayas a pensar que todo es fruto de la casualidad.

  4. littleparrot dijo:

    María,

    El artículo 19 de la Declaración de Derechos Humanos dirá lo que quiera, así como muchas leyes, estatutos o la propia Constitución. Sobre el papel todo queda muy bonito, pero ni son intocables ni son invulnerables. Intentar opinar en este país según con qué argumentos y sobre según quién, te puede llevar a una situación nada agradable (y hablo de detenciones e incluso cárcel).

    De todos modos creo que por lo que comentas se ha confundido “libertad de expresión” con discriminación, publicidad engañosa, incitación a la violencia y demonización de un grupo social.

    La “libre opinión” de que Jesucristo puede curar el sida está al mismo nivel de hijoputismo que el que dice a alguien con leucemia que comiendo Sugus de piña se va a curar.

  5. Raquel dijo:

    De donde sacas estas burradas. El de los apuntes sí que lo habia visto y creo que tuvieron que pedir perdón por ese sospechoso intento de adoctrinamiento en una postura contraria al respeto de un grupo de personas. O algo así dijeron. Pero las demás imagenes no las había visto. Alucinante.

  6. Nerea dijo:

    Tremendo todo. Tenemos móviles de última generación y una sociedad medieval.

    Y no. Como dices contestando a un comentario, ésto no son opiniones. La libertad de uno acaba donde empieza la de los demás.

  7. littleparrot dijo:

    Raquel,

    Sí, dijeron que se les había colado eso en los apuntes de enfermería pero que, por supuesto, no estaban de acuerdo con lo que ponía. Para que veas el especial cuidado que se pone a la hora de preparar el temario.

  8. littleparrot dijo:

    Nerea,

    Digamos que ambas cosas avanzan a distinto ritmo. Los móviles dan dinero, los derechos de los ciudadanos no.

  9. pandemonium dijo:

    Cuando veo a estos miopes mentales que, con sus consignas y salvaciones artificiosas, buscan ejercer un control social o aprovecharse de la situación de completa angustia de algunas personas, sólo puedo pensar que en esta sociedad algunos individuos tienen una quiebra total de valores humanos y que, como te acerques a ellos, se ensombrece cualquier perspectiva de futuro.
    En el mejor de los casos, nos acabamos convirtiendo en escépticos esperanzados.
    Nos tienen tan engañados con todo lo que nos va a traer el futuro… tú, aún esperas poder ampliar tu colección de alas, y yo, quiero esos prometidos robots que harán todas, y digo todas, las tareas domésticas.

  10. littleparrot dijo:

    pandemonium,

    Gente sin escrúpulos ha habido siempre y no tengo expectativas en que dejen de existir. Lo curioso del caso es que hay gente que cae en la trampa y se deja engañar y manipular por ellos.

    Tu para ser feliz quieres un robot. Yo también, ¿eh? que no es incompatible con mis alas y no veas lo contenta que me pondría al aterrizar en mi casa y ver que está todo limpico y brillante.

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