Malditos Bastardos

La cantidad de barbaridades que un político puede decir a lo largo de su carrera es directamente proporcional a la cantidad de laca y gomina que se pone en el pelo. Según un estudio realizado por mí misma, los agentes químicos de dichas sustancias obstruyen los poros del cuero cabelludo, eso provoca un calentamiento de la membrana que rodea el cerebro y se traduce en comportamientos erráticos  y comunicación verbal agresiva.

Otras veces no se le puede echar la culpa a los productos capilares y se trata de simple maldad. Recordad que Cristóbal Montoro, además de parecerse a Gollum, es calvo.

Huelga decir que todo aquello que dice un político tiene un sentido y un objetivo. Tanto las palabras elegidas, como la manera en la que se pueden relacionar entre ellas, o incluso el orden en el que nos lanza su discurso, están escrupulosamente elegidos por un amplio equipo especializado en maniobras de despiste y en la implantación de mensajes subliminales. De esta manera, un mensaje aparentemente inofensivo puede no serlo.

‘La siguiente línea es el apoyo a familias con necesidades especiales, y ahí hemos querido abarcar todo el rico panorama de familias y de problemas diversos: familias que tienen enfermos graves, familias con mayores, familias inmigrantes, familias de empleados españoles en el servicio exterior, familias de lesbianas, gays, transexuales, bisexuales… Nuevas formas familiares.’Alfonso Alonso (Ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad).

¿Que ha dicho qué?

¿Que el ministro de Igualdad ha dicho qué?

Alguien que tiene que cuidar de un familiar con esclerosis múltiple tiene un problema. Alguien que tiene un familiar homosexual, no lo tiene.

La diputada del PSOE por Madrid Carla Antonelli, que por cierto es transexual, no tardó en ver esa relación tan curiosa. ‘Es que a poco que se rasca se les ve la patita’. Pero no fue la única. A Luisa Notario, activista lesbiana y candidata por Compromís en Valencia, tampoco le hizo mucha gracia la forma y fondo de ese discurso. ‘Entérense de una vez, mi familia no tiene problemas, se los crea la gente homófoba como ustedes’.

Muchas veces todas estas declaraciones bastardas no se quedan en el ámbito político.

‘Es muy importante impedir, como exige la Iglesia, la ordenación de candidatos con atracción sexual hacia el mismo sexo’ – Juan Antonio Reig Pla (Obispo de Alcalá de Henares).

De esta manera tan escueta y sin decir la palabra ‘homosexual’, el obispo más homófobo del panorama español vinculaba, con mucho salero, homosexualidad con pederastia en una carta pastoral publicada el pasado 11 de marzo. De este modo se quita dos problemas de un solo golpe. Por un lado coge un delito como la pederastia y se la endosa a los homosexuales, así a mogollón, y por otro desvincula a los religiosos de la responsabilidad que tienen sobre todos esos casos de abuso infantil. Yes We Amén.

Cualquiera que tenga a su disposición a un gran numero de personas escuchándole, puede practicar el bonito arte de la incitación al odio.

El pasado 15 de marzo, en una reunión de la Liga nacional de fútbol amateur de Italia, el presidente de la liga, Felice Belloli dijo en referencia al fútbol femenino estar ‘harto de dar dinero a esa panda de lesbianas’. Tras lo cual se bebió siete litros de limoncello y calló como un saco mientras balbuceaba entre sollozos ‘il futbolini è una cuestione di machini’.

Ayer mismo llegaba la noticia de que habían agredido a varios asistentes a una marcha del colectivo homosexual en Moscú que no contaba con el permiso de las autoridades. ¿Por qué no contaba con dicho permiso? Pues porque desde 2006, toda solicitud para celebrar una manifestación del orgullo gay es rechazada automáticamente. Pese a jugarse una patada en la cara, algunos valientes de esos que sí cambian la historia, siguen saliendo a la calle enfrentándose a esa panda de salvajes mientras los demás se limitan a mirar.

Activistas radicales ortodoxos que aún no saben cómo se usa una cámara.

Activistas radicales ortodoxos que aún no saben cómo se usa una cámara de vídeo.

Cada palabra, cada frase y cada declaración se traduce en actos que posteriormente damos como fruto de la casualidad, pero no lo son. Si hace unos días hubo una agresión homófoba en Catellón en la que un hombre de 45 años se abalanzó sobre un chico al grito de ‘maricones de mierda, me cago en vuestros muertos, hijos de puta’ (tal cual y sin respirar), muchos dirán que el chaval ha tenido la mala suerte de toparse con un tarugo pero que esto es un caso puntual. Pero si los que hablan desde un púlpito van enviando el mensaje de que ese odio debe ser aceptado porque la vida es así, estos bruticos se ven respaldados y los casos puntuales se convierten en norma de la casa.

Esta entrada fue publicada en Noticias, Pipol y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Malditos Bastardos

  1. María dijo:

    Tenemos que luchar mucho aún.

  2. Anna dijo:

    Eso de que los productos capilares recalientan el cerebro me lo creo más que otros estudios serios. Los discursos de esta gente están muy que estudiados, lo que pasa es que estamos hablando de gente que por mucho que lo revise no se da cuenta de las ridiculeces que dicen.

  3. pandemonium dijo:

    Cierto, muy cierto todo. Sabemos que con una actitud cercana y respetuosa siempre se puede hablar, pero es que con esta gente, llueve sobre mojado.
    Esos discursos dañinos son de lo más eficaces, calan en sus seguidores, (que no se van a parar a pensar), y consiguen reforzar sus rasgos más negativos, atrincherándose en sus posiciones.
    Cualquier situación distinta a lo que ellos consideran que es “lo normal”, lo ven como un factor de inestabilidad y eso es algo que “no se puede consentir que suceda”.

  4. littleparrot dijo:

    María,

    Se seguirá luchando, pero vendría bien que no nos pusieran las cosas tan difíciles.

  5. littleparrot dijo:

    Anna,

    Creo que sí se dan cuenta. Sandeces tan grandes no salen de la boca de alguien por casualidad.

  6. littleparrot dijo:

    pandemonium,

    Es gente muy irresponsable además. Supuestamente no quieren inestabilidad (ni ellos se lo creen ya) pero solo saben lanzar mensajes que causan precisamente eso; inestabilidad. Además, por supuesto, de actitudes reaccionarias y agresivas por parte de los que se empapan de esos discursos. Ahí tienes la mani-antisoviets de este sábado sin ir más lejos.

  7. Skuld dijo:

    Debería haber un modo silencio como los móviles para determinadas personas, si es que se las puede considerar como tales.
    Abrazo!!!

  8. littleparrot dijo:

    Skuld,

    Desde luego que sí. Y sería el invento del siglo.

Los comentarios están cerrados.