Muerte a la bollera

Hoy le he dejado los mandos de la nave a @junnekn para que haga lo que quiera con el blog y publique lo que le de la gana mientras yo me tomo un par de cervezas.

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No ser heterosexual en la sociedad actual implica formar parte de una minoría, con todo lo que eso conlleva. Encima se trata de una preferencia romántica y sexual, por lo que a los colectivos más conservadores les saltan todas las alarmas con nosotros.

Yo soy lesbiana, así que voy a hablar de lo que conozco bien, por haberlo experimentado en mi vida. No pretendo excluir a nadie, simplemente quiero hablar desde el conocimiento.

Ser lesbiana implica salirse de la norma. Crecemos en una cultura que nos condiciona de miles de maneras, y una de ellas es que “los chicos con las chicas”. Lo vemos cada día en los medios, por la calle, en nuestro entorno. Encajar es difícil de por sí. Imagínate si te vas dando cuenta de que los chicos, como que no.

Cada una lo asimila a su manera. Es complicado, y en el proceso interviene tanto el entorno como tus propios valores, ideales, etc. Una vez te aceptas a ti misma, y con ello reafirmas tu identidad, no creáis que ya hemos terminado. Somos humanos, vivimos en sociedad, y toda persona no-hetero tiene que dar el paso de salir del armario, o mentir y disimular con todo aquél que conoce – ya que darán por sentado que eres heterosexual por defecto.Así que cada vez que interacciones con gente y te suelten el ¿y tú, ya tienes novio?, te tienes que debatir entre omitir información, mentir descaradamente, o ser sincera.

De estas interacciones obtienes toda clase de resultados. Desde aceptación, pasando por ignorancia, hasta el absoluto rechazo. Y estas reacciones provienen, a veces, de gente muy importante en tu vida.

Todo esto es algo por lo que un heterosexual nunca tendrá que pasar, ni plantearse. Nadie debería, pero bueno.

Hablemos ahora de los medios, porque los medios forman parte de esa cultura que nos moldea a todos, creando prejuicios, adjudicando roles, y abriendo mentes en ocasiones: Igual que nos damos cuenta de que hay “juguetes para niñas” o “roles para niños”, si nos pasamos al punto de vista no-heterosexual, somos casi invisibles.

Si eres heterosexual, puedes encontrar en cualquier película o serie de TV una relación de tu gusto, que te haga sentir chachi. Te puedes poner cualquier peli de Julia Roberts, puedes ver “Dirty Dancing” o “Grease” hasta gastar el DVD, y brindar a la tele como Bridget Jones.Si no te va la comedia romántica, tienes grandes romances en el cine clásico, tienes cuentos de hadas, tienes historias de amor épicas… Tienes todo lo que quieras.

Ahora ponte en nuestro lugar un momento. Duele un poquito, pero es un momento, tranqui: ¿Qué tenemos las lesbianas en los medios para vernos representadas y emocionarnos?

Bueno, en plan clásico me viene a la mente “La Calumnia”. Que nos quede bien claro que lo nuestro es una enfermedad, una desviación maligna que sólo puede acabar en tragedia.¿Qué más? A partir de los ’90 se empezó a hacer algo, sí. Teníamos la lesbiana amargada camionera, y el gay gracioso peluquero. Había series hechas por lesbianas para lesbianas, como The L Word. Pero estamos hablando de visibilidad, no de sectarismo. Queremos vernos en la pantalla, y que ese señor que me ha gritado por la calle por ir de la mano con mi novia también lo vea. Queremos normalización, porque somos personas normales (de verdad de la buena).

Así que dejadme plantear una pregunta, así, en plan locurón:  ¿Alguna serie o peli con una pareja les la mar de normal a la que se trata igual que a las parejas hetero?

Buffy hizo mucho con la historia de Willow. Ella se echó novia, y sus amigos la siguieron tratando igual, porque seguía siendo Willow. Simplemente, se había enamorado de Tara.

Durante un tiempo pudimos ver a Willow y Tara juntas, p’arriba y p’abajo, ayudando a Buffy con sus demonios y su boca del infierno. Nunca tuvieron escenas tan tórridas y románticas como Buffy y Angel o Spike, pero eh, poco a poco.

Buffy era una serie para adolescentes. El showrunner de una serie de este tipo ha de ser consciente del público que tiene entre manos. La adolescencia es la época en la que descubrimos nuestra sexualidad. Es cuando forjamos nuestra identidad. Con todo lo que os he comentado antes, imaginaros la adolescencia de un no-hetero.

Y ahora pensad en lo que ayuda a una persona que duda de sí misma, que ve algo “anormal” en sí misma, que se siente sola, o perdida, o triste… Lo que ayuda desconectar viendo una serie en la que sale gente exactamente como tú, que tienen churri y son felices. Como poco, no te sientes tan sola. Y da esperanza.

Pues estás tú ahí tan contenta con tu Willow y tu Tara – UNA PUÑETERA PAREJA EN TODO EL PANORAMA, OS RECUERDO: UNA -, y se da el fenómeno “las bolleras están siendo felices, CUIDAO”:   Así que, a la que se necesita algo de drama, vamos a joderlas. Dan igual el resto de personajes – volvamos a Tara subnormalica, y luego ya si eso nos la cargamos de forma random.

BOOM. OUT.

BOOM. OUT.

Pero el fenómeno “las bolleras están siendo felices, CUIDAO” os lo voy a explicar con otra pareja, si me permitís:

Las Pepsi. No, no son las primas de las Ketchup, pero casi: “Los hombres de Paco”. Serie española cañí. La hermana de Paco se llama Pepa. Y empezamos temita con la Silvia. Vale. Siguen sin ser pareja principalilla – hombre, por favor – pero bueno, al menos estamos por ahí, de fondo, en plan “oye, que hay gente así, eh, y no te contagian nada”.

Tenemos rollito romántico, siempre POR SUPUESTO sin compararse a la tensión sexual que envuelve la relación principal hetero – el triángulo Mario casas-Hugo Silva-Michelle guapa guapa Jenner. Vale, vale, que somos de segunda, que estamos en segundo plano, nos da igual, vemos la serie como locas con las migajas que nos dan. Porque nunca nos han dado nada. Lo agradecemos, porque nos parece un regalo. Lo que un heterosexual tiene a puñaos, y puede elegir – esta pareja no me gusta, no tiene química, prefiero este otro actor… – nosotras lo recogemos como un tesoro.

Total, que las Pepsi se nos casan. Qué alegría, qué alboroto, estamos aprendiendo a editar para hacerles videos de youtube con los besicos a cámara lenta, todas locas por los foros, madre mía, tía, me muero por verlas en su casa haciendo la colada tó felices… ¡CUIDAO!

  • Necesitamos drama. Vamos a matar a alguien. Venga, ¿a quién?
  • Pos mira, tenemos a la pobre Adriana Ozores, que sale 3 minutos por capítulo limpiando la barra del bar, y diciéndole a Paco que la niña se está encoñando del Hugo Silva, que la niña ya no es una niña…
  • Pero Adriana es LA MUJER DE Paco. LA MADRE DE la niña.
  • Coño, ¿no querías drama?
  • Pero hombre, que nos cargamos UNA FAMILIA.
  • Pero si tenemos a la pobre actriz ahí desaprovechada y muerta de asco…
  • Nada, nada, mejor matamos a una bollera en la boda.
  • Joer qué hardcore, Ramón.
  • Pues eso, impactante, dramático. Pero sin cargarnos UNA FAMILIA Pepe…
  • Pero si se están casando, son una famil..
  • ¡Anda que van a ser, si son bolleras, hombre! La gente dirá como yo “ay qué pena, pobrecitas”, y ya. Da más igual.
BOOM. OUT.

BOOM. OUT.

A las que no les dio más igual fue a todas las chicas que se identificaban y proyectaban en las Pepsi. Pero qué más da, son una minoría.

Vamos ahora con la última, que me tiene cabreada: The 100.

Mira que lo estaban haciendo bien… De entrada, serie para adolescentes. Así que ojito con la responsabilidad, como en Buffy, que tenemos un público en una etapa difícil. Vemos mujeres lideresas, y hombres que las siguen sin cuestionarlas. Vemos violencia, pero nunca de género. Y en la segunda temporada, vemos a LEXA.

Una chica joven, liderando a los grounders (que son los que más molan), lesbiana, y con mucho carisma. Un personaje épico. Se combina que está bien escrita con que la actriz, Alycia Debnam-Carey, se apropia del personaje y le da un punto estoico y frágil a la vez. Añade la química con Eliza Taylor, y tenemos un ship como el Titanic.

Lexa se come la serie. Tira de ella. Los ratings se disparan a partir de su aparición, corre la voz. Aparecen los Clexa shippers, y se convierte en un fenómeno en Internet – recordemos: público adolescente. Igual que Willow, Lexa ayuda a muchas chicas a lidiar con su identidad, su sexualidad, o simplemente con su día a día.

Se sabe que la actriz ha fichado por una serie en la AMC. Todos hemos tenido nuestra ración de malas experiencias con las relaciones entre chicas en la tele, y en esta serie Lexa está tonteando nada más y nada menos que con la PROTAGONISTA.  El fandom se pone nervioso, pero la AMC anuncia que no hace contratos cerrados – recordemos Mad Men – y están dispuestos a cederla, la actriz y su representante anuncian todo su interés en seguir en el proyecto, y el showrunner pide que se confíe en él.

Y se confía, porque no os imagináis lo bonito que se ve:  Una serie donde los personajes femeninos no son novias de, ni objetos de deseo. Dos personajes relativamente complejos Y PRINCIPALES, con tiempo en pantalla, lanzándose miradas – sí, nos seguimos conformando, nos da igual.

Y van y se besan, y te da esa cosita en el estómago que os debe dar a vosotros cuando véis esas pelis/series que os motivan, heteros suertudos.

Y sale la tercera temporada, y el showrunner está a tope con Clexa, soltando cada semana unos segundos de sus escenas juntas, y el fandom se vuelve loco (adolescentes, y no tanto), agradeciendo lo que se está haciendo tanto por la visibilidad como por la normalización.

Porque en el mundo de The100 a la gente le da igual si eres chica, boller, bisexy… Te tratan igual y hasta eres comandante superkickass. NO VEAS QUÉ PASOTE.

Y esto lo está viendo gente joven como algo normal. POR FIN.

Y cada semana los fans ven los capítulos en vivo para dar audiencia, y votan en todos los premios posibles, y hacen TT, porque el showrunner se lo pide, porque dice que necesita que le renueven para una nueva temporada.  Y sigue soltando indirectas sobre su apoyo a Clexa, y la gente lo flipa.

* Queerbaiting (cebo para queers): cuando gente en los medios añade tensión homoerótica entre dos personajes para atraer a un público más liberal o homosexual, insinuando una relación o personaje queer, para después negarla. Una de las maneras: El lesbian death trope – o recurrido “muerte a la bollera” en TV – matar a la lesbiana de repente y de forma chapucera.

Y entonces llega el jueves.  Con el avance, ya estábamos todas alborotadas:

  • tía, que hay beso
  • no tía, que se despiden
  • yo creo que hay sexo
  • ay no, que no haya sexo, me da igual, pero que no se separen

Y así. Algunas llevando mejor que otras el Dead Lesbian Syndrome – que sí, que existe, no te lo pierdas, tenemos un Síndrome y todo. Googlea, ya verás.

Total: que tenemos despedida, y beso, y cama Y LEXA FELIZ – ¡Buaaaah! Globos, serpentinas, baby you are a firework ♫ , wassap, saltos en el sofá…  Ay, qué miedo, que somos felices, tú. Qué sensación más rara.

NO.

NO.NO.NO.NO.

Ni puta gracia. Clarke, sálvala.

Clarke, que has traído a muertos a la vida, tía. Que a Jasper lo atravesaron con una lanza porque estaba en el guión que moría, pero el showrunner quiso salvarlo y te marcaste un YisusCraist.

Que Alycia (la actriz) está tuiteando, y ella nunca tuitea. Que se está despidiendo.  Oye, que ha dado gracias hasta a las velas, pero sólo agradece al showrunner cuando él la cita.

El puto showrunner. Ha sido él. “Confiad en mí”, dijo.

Jason ha matado a Lexa minutos después de hacerla sonreír.

Jason ha matado a Heda, Comandante de los 13 Clanes, Slayer de la Ice Queen, vencedora de Roan, Rey de Azgueda, con una bala perdida de rebote.

BOOM. OUT.

BOOM. OUT.

Parece que Jason no quería tanto a Lexa. Para quererla, ha sido terriblemente cruel.

Últimamente se le veía molesto en las entrevistas, tanta pregunta sobre amoríos, o sobre visibilidad LGBT. Soltaba respuestas en plan “yo he venido aquí a hablar de mi historia apasionante que me he inventao, estoy haciendo Ciencia Ficción, soy el nuevo Asimov, dejad de flipar con Lexa y Clarke y los grounders”.

Vale, Jason. Has matado a Lexa, y lo has hecho fatal. Personalmente, creo que has matado tu serie de rebote. Ya se verá.

Muchas chicas se sintieron perdidas después de eso. Se sienten traicionadas, porque confiaron, y les han dado una puñalada. Apoyaron, fangirlearon, y les han hecho un “ahora te jodes, no vales nada”.  Se sienten dolidas, porque han perdido un referente, un modo de evadirse, algo que les hacía sentir mejor.

Hay chicas que dicen sentir que han perdido una amiga. Y dirás “joder, es sólo una serie, menuda chorrada”. Pues sí, pero algunas de esas chicas lo están pasando mal. Algunas están en el instituto, no tienen muchos amigos, y nadie sabe que les gustan las chicas. Y se sienten un bicho raro. Y cada jueves, durante unos minutos, eran ellas mismas, bolleras a tope, con Lexa y Clarke, se dejaban ir y se aceptaban como eran, porque Lexa y Clarke eran como ellas, y vaya si molaban, y nadie les decía “tía, eres rara” o “hija, qué haces mirando a otra chica, so desviada?”

El propio personal de la serie ha tenido que salir a dar la cara y pedir que las crías no hagan una tontería. Ya os he comentado la responsabilidad que supone hacer una serie para adolescentes, pero supongo que a algunos lo que les preocupa son las audiencias. No entiendo de otro modo todo el hype creado alrededor de Clexa antes de cada capítulo por el propio showrunner.

Otras nos hemos cabreado porque estamos ya muy hartas del maltrato en los medios a los personajes les, y por consiguiente a los espectadores.

No tengo ni idea de lo que ha motivado esta muerte en pantalla. No tengo ninguna información confirmada, no he hablado con la AMC, ni la CW, ni Alycia Debnam-Carey (ay ojalá, tú…).  Lo que sí sé es que, como espectadora, no me gusta que me traten de imbécil. Y ciertas excusas no me valen :

Porque si por X o por B la actriz tiene que dejar la serie esta temporada,

  • Te podías haber ahorrado explotar el romance lésbico para petar los ratings
  • Pero vale, aún aceptando que lo explote:
  • + Dale una muerte digna a un personaje que ha aportado tantísimo a tu serie
  • + No la mates a los 5min de hacerla sonreír. Da un tiempo, que lo has tenido para las miraditas y gestos. Hasta Whedon nos lo dio.
  • No vayas creando falsas expectativas en los fans. Que son críos. No seas tan avaricioso, y sé un poco más responsable.
  • La excusa de que sólo se disponía de Alycia durante unos capítulos y tiempo limitado: Hasta ahora Alycia había sido guest star, y Lexa ha funcionado perfectamente. Al menos por lo que se ha hecho público, se podía seguir haciendo. Si The100 y su showrunner querían, claro.
  • No la traigas de nuevo a final de temporada para volver a atraer al público queer. No te regocijes. Clarke va a tener que matarla otra vez cuando se cargue la City of Light de las narices. La gente se está cogiendo a un clavo ardiendo con las imágenes que habéis filtrado de que Lexa reaparece. ¿De qué vas?
May We Meet Again.

May We Meet Again.

Estamos en 2016, y las lesbianas podemos contar con los dedos de una mano los productos mediáticos en los que dos chicas son protagonistas, pareja, y las cosas terminan con el “felices para siempre”.

Eso sí, si queréis angustia, maltrato, crueldad, violencia y muerte, no es para nada difícil encontrarlo. Os recuerdo: Estamos en 2016.

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16 respuestas a Muerte a la bollera

  1. Vee dijo:

    y añado tierra de lobos, xena, hasta en hospital central la bollo esquizo moria y seguro que muchas muchas mas..es un abuso y una vergüenza

  2. Nosu dijo:

    genial post. Aunque de estas series no he visto ninguna, sólo la peli La Calumnia jaja.
    Me acuerdo también de L word cuando más felices eran, de esa de Lip Service cuando más felices eran, que vale, que al ser una serie sólo de bolleras alguna desgracia tiene que haber…

    En hospital central también dramón con la hija y Maca, al final dejé de ver la serie (y mira que sólo la veía por esas migajas que tu dices…

    Ojalá a los heteros les fuera fácil entender la importancia de los referentes.

    Por eso quizá ahora estamos todas locas con Carol, además de amar a Cate Blanchett y a rooney Mara. Primera película “mainstream” en la que podemos respirar (casi) tranquilas. Hasta 2016 hemos tenido que esperar. Que ganara algun Oscar ya era un imposible.

  3. masha04 dijo:

    Estupendo artículo. No veo The 100, pero lo que pasa con algunos personajes lésbicos ya se pasa de castaño oscuro. Hace algo más de un año me llevé un rebote tremendo por lo que hizo la responsable de Last tango in Halifax; una serie inglesa tranquila, de personajes, de esas clásicas, donde ni hay sangre, ni muertos, ni nada que se le parezca. En el mismo capítulo se casa la hija de la protagonista con su novia y, a la mañana siguiente, la novia (ya su mujer) sale a comprar el desayuno, la atropellan y muere. Encima, nos enteramos porque la policía va a la casa y se lo dice a su recién mujer. Lo mejor es que la responsable de esto dijo que tenía dos capítulos escritos; en uno sobrevivía al atropello y en otro no, y al final se decidió por el segundo. Para más “inri”, meses después salió diciendo que lo sentía, que se había dado cuenta de que se había equivocado, pero no había marcha atrás, En fin…

  4. Hola chicas, gracias por comentar🙂

    Vee:
    Es que hija, si ya me he enrollado un montón comentando sólo un par de casos, si me pongo a decir todos los que he visto/sufrido, le peto el blog a la pobre Lorito.

    Nosu:
    Eso que te ahorras si no las has visto. Y sí, ojalá los heteros fueran capaces de entenderlo. De Carol sólo te digo que Cate es mi nueva mamichula ;P
    Pero fíjate que sigue siendo UNA película con algo de repercusión desde… ¿La Vie d’Adèle? Y si nos ponemos a buscar un final feliz, ya no sé a qué año nos tenemos que ir… ¿Rosas Rojas?
    Ahora contemos cuántas historias románticas entre heterosexuales con final bonito se han hecho en esos años, y lloremos.

  5. Hola masha04,
    Tenía Last Tango bajada, y cuando me enteré de la movida, pasé de verla.
    Porque es precisamente lo que dices: maltrato totalmente gratuito hacia estos personajes. En la boda, minutos después de sentirse feliz, tras una reconciliación…
    Y creen que es dramático, supongo, pero como explico con lo de las Pepsi, menos dramático que cargarse una relación heterosexual.
    Y de esta manera tan sencilla, están mandando el mensaje de que somos personas/personajes de segunda, de que no hay “felices para siempre” para nosotras, y de que si eres algo parecido a feliz, ¡CUIDAO!, que se acerca la tragedia.

    Gracias por leer y comentar🙂

  6. Pingback: Lexa (The 100) – Bollería de Ginsey

  7. Anónimo dijo:

    Hola @junnekn, lei tus comentarios y comulgo con tu opinión, hasta este punto creo que hasta una falta de respeto e insensibilidad lo que hacen los productores con las series o las peliculas, con temática lesbica. Las protagonistas se llevan la peor parte una se ilusiona pensando final feliz, pero no… es mas a raiz de tus comentarios vi la serie, para enterarme y realmente enganche a la primera me encanto como las protagonistas llevaron los personajes y esa complicidad que se produce entre ellas, se nota en la pantalla… realmente me enamore.. las pocas escenas romanticas que yo vi son realmente hermosas… te juro que casi tiro la televisión por la ventana cuando veo el final….aun no lo creo. en fin espero que estes bien y sigue iluminando la web con tus comentarios y observaciones, para los que no somos de series ni menos de mas de una temporada, me ayuda a saber en que esta el mundo en este aspecto…

  8. gominam dijo:

    Me ha encantado tu artículo. Empecé hace poco a ver The100, más que nada por el fangirleo que se estaba formando en torno a Lexa y Clarke. Me hacía muchísima ilusión conocer su historia, es muy difícil, cómo bien sabes, encontrar romances lésbicos tan molones.
    Hace unos días me enteré de la muerte de Lexa (súper spoiler), y claro, me dio el bajonazo. Aún voy por la 1º temporada, me mataron a Lexa antes de poder conocerla😦

    En fin, seguiré viéndola, quiero ver sus momentitos felices, aunque sean breves. Luego ya veré si la sigo o la mando a tomar viento.

    Muchas gracias por tu artículo, me he sentido muy identificada y me he reído un rato🙂
    Ánimo con el Dead Lesbian Syndrome! Un abrazote!

  9. Hola Anónimo,
    Pues lo que tú dices, que no se trata sólo de un personaje, se trata de lo que simboliza, y de que estamos ya hartas de que nos falten al respeto, nos manipulen, y nos envíen un mensaje tan negativo. Y anímate con las series, que seguro que hay alguna para ti..

    Hola gominam,
    Ostras tú, con el mosqueo y como está siendo trending topic a todas horas, ni caí en poner que es un “peaso” de spoiler.
    Yo también caí en la serie por el fangirleo descarado, me dio envidia😉
    Ay, te queda lo mejor y lo peor: descubrir a Lexa para que te la quiten. Al menos no te van a crear falsas esperanzas. Y pásate por tumblr, que este fandom es muy grande.
    Gracias a ti por pasarte y comentar!

  10. El cine independiente no nos trata tan mal, “The Duke of Burgundy” es la última que he visto. No es una película para todo el mundo, también es cierto. Tampoco lo era “La vie d’Adèle”, pero a mí me parece una obra de arte de principio a fin.

    No veo ninguna de esas series que se han comentado en la entrada, pero sí que recuerdo esa sensación que describes viendo la primera temporada de Girls, porque me llegué a emocionar con la idea de una relación entre dos de ellas.
    Pero tenemos que vivir con ello y, personalmente, prefiero que mi orientación sexual no sea mainstream. Se disfruta más por la intensidad de lo anhelado. Cuestión de exigencia también, soy incapaz de ver “cualquier cosa” únicamente porque hay una pareja lésbica.

    Un saludo

  11. Hola Raquel,
    Bueno, la del Duque yo la disfruté mucho porque tengo un crush importante con Sidse Babett Knudsen desde Borgen ( esa sonrisa). Pero mainstream no es, nop.
    Me parece fantástico que tengas tu “rasero” y exijas cierto nivel a aquéllo que ves, faltaría más. También está el factor gusto, y ahí cada una tiene el suyo.
    Lo que yo pretendo reivindicar es más visibilidad y normalización, y eso implica a los mass media irremediablemente, y a todos los públicos, como explico en el artículo. Que tengamos la posibilidad de ELEGIR si queremos ver tal peli o serie, y que las haya para cinéfilas, adolescentes, y gente de todos los colores.
    Y lo que ya me parece de traca y de lo que me quejo abiertamente es del mensaje “relación mujer/mujer – drama/desastre/tragedia” que impera en los productos audiovisuales. Y más si están enfocados a gente joven.
    Tenemos derecho a representación, y a finales felices. Como cualquier otra persona.

  12. Tenemos derecho a representación, pero somos menos y ésta es la realidad. Poco a poco.
    En cuanto a finales felices, bueno, ahí está Carol. Aunque a mí, personalmente, me parece una película bastante coja en cuanto a desarrollo, pero ése es otro tema.
    El drama es lo que vende y se explota al máximo, independientemente de la orientación sexual. Como ejemplo, los thrillers de sobremesa. No veo esa “manía persecutoria” que ven algunas, me parece un debate infantil y victimista.

    Pero sí, tienes toda la razón en cuanto la posibilidad de elegir, aunque sea hasta para ir a peor calidad. Totalmente de acuerdo.

    Perdón por volver a contestar pero me ha gustado tu respuesta y quería expresar mejor mi punto de vista.
    Ya no sé con qué cuenta estoy contestando, porque no me funciona bien, pero soy Raquel, la del mensaje anterior.
    Un saludo

  13. Hola Rache, ya me había parecido que eras tú😉

    Que el drama o thriller vende, vale. Pero si nos ponemos a hacer una estadística del % de parejas heterosexuales con final feliz vs. % de parejas de mujeres, creo que nos sorprenderíamos.
    Como lo explican algunas: Los heterosexuales tienen un plato con 1000 galletas. Esa es la oferta enfocada hacia ellos. Las lesbianas tienen un plato con 2-3 galletas.
    Si nos quitan una galleta del plato a cada uno, nos están tratando “igual”. Pero no es verdad.

    Dejando a un lado gustos, calidades, plataformas… Lo que pretendo reivindicar es más visibilidad – que somos pocas, pero NO TAN POCAS -, y una mejor representación, enfocada a la normalización – que somos personas. Y si ya se estiran y nos tratan como tales, desarrollando igual de bien los personajes, y pudiendo tener relaciones en pantalla como cualquier colectivo, pues hacen HISTORIA. Dicho por gente del medio.
    Aquí lo fácil es matar a un personaje cuando no sabes cómo desarrollar una pareja más allá de la tensión sexual. Lo que casi nunca se ha hecho es lo difícil. A ver si alguien lo consigue.
    Recordemos que no hace tanto, era difícil encontrar series protagonizadas por mujeres, o por personas de color, y después se encontraban, pero eran estereotípicas o muy endogámicas… Hoy día eso está superado.

    Un placer hablar contigo, como siempre, Rubia. Imagina cuántas Mulholland Drive se hubieran hecho😉

  14. mar230492 dijo:

    Muy buena entrada. Raquel comparto tu punto de vista y me gustaría recomendar otra peli reciente que me ha gustado mucho por su tratamiento de la relación de las protagonista La belle saison, no se si podría llamarla independiente. Es una pena que este tan infravalorada o se conozca tan poco.

  15. junnekn,
    Qué gusto me ha dado eso de “rubia” y el guiño. Se agradece que se acuerden todavía de una, después de tanto tiempo. Bueno, ya nos seguimos en twitter, ya tendremos oportunidad de hablar. Pero sí, en este último mensaje coincido plenamente en la idea de que algunas producciones utilizan la homosexualidad únicamente como reclamo oportunista, vamos a llamarlo así. De la misma manera lo pienso con Carol, pero llegan diez años tarde y se han ido de vacío, en cuanto a premios grandes, si no recuerdo mal. Me alegro.
    Ahora que nombras Mulholland Dr., esa película es el ideal de cómo integrar una relación lésbica en una gran película. No creo en el cine gay como género, es subestimarnos a nosotros mismos.
    Un saludo y guiño de vuelta.

    mar230492, gracias por leer mi comentario. No sé si ha comentado alguna otra Raquel pero me doy por aludida y ya está.🙂 Añado que no conocía La belle saison y mira que adoro el cine francés. Me encantan las recomendaciones porque soy una cinéfila un tanto despistada. Gracias por eso también! Un saludo

  16. Hola mar230492,
    Gracias por pasarte y comentar.
    ‘La Belle Saison’ tiene la ventaja de contar con Cécile de France, que en le da la vitalidad al film, reflejando los ideales y la época. Como siempre, esto del cine va a gustos, a mi se me hizo un poco “bola”, un poco pesada. Eso ya cada una…

    Hola Rache,
    Sí, queerbaiting le llaman. Y cabrea bastante, sobre todo cuando ves a personas susceptibles confiando y cayendo en ello.
    Carol me parece que está a otro nivel, claro que siendo un libro del año la pera, podían haber sido algo más valientes. Pero bueno, han sido fieles al libro, y a mi Cate Blanchett siempre me va a tener ahí con los pompones.
    Ahí estoy viendo tus fotos, me alegro mucho.

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