Rainbow ®

Hasta que China consiga oficialmente arrebatarle el cetro a Estados Unidos como primera potencia mundial, el país de los refrescos azucarados de 5 litros es el espejo en el que los demás países quieren verse reflejados. Y no, la alternativa chinesca tampoco me convence.

Una gran potencia mundial no es un lugar idílico que garantice el bienestar de sus ciudadanos. Una gran potencia mundial viene a ser la que más vende sacando el mayor beneficio posible, normalmente rozando la esclavitud pero sin llegar a tocarla (al menos, dentro de sus fronteras). Es decir, una gran potencia se refiere siempre a una gran potencia económica, porque lo social es ñoño, sentimentaloide y hay que dejárselo a los idealistas que aún no se han enterado de cómo son las reglas del juego que otros hicieron.

Todo está a la venta, todo tiene un precio, y eso de que hay cosas que deben respetarse se ha convertido en un mito. Por cierto, ¿habéis leído la noticia esa en la que un gañán vendía un ataúd con un esqueleto dentro?

El siglo XXI acaba de comenzar y ya está lleno de historias para no dormir en las que las personas hemos pasado a ser un producto más. Kari Smith se convirtió para siempre en un cartel publicitario cuando se tatuó en la frente la dirección de la web de un casino por 37.000 dólares. En eBay han llegado a subastar un riñón, aunque el anuncio afortunadamente se retiró a tiempo. Solo hay que darle unos cuantos años más, y cuando ya no nos escandalicemos tanto a lo mejor vemos por todos lados establecimientos de compra y venta de riñones en plan ‘Compro Oro’, o mejor aún, máquinas expendedoras. En eBay también, una chica de 18 años subastó su virginidad para pagar la universidad. Este anuncio curiosamente no lo retiraron, aunque afortunadamente, el mejor postor demostró tener el sentido común que a otros les faltaba y decidió pagar sin recibir.

¿Y que ha pasado con nosotros? 

Desde 2008 hemos visto un cambio gradual, y aunque en temas como el matrimonio igualitario, algunos países le sacaron años de ventaja a EEUU, se ha ido observando como otros países menos adelantados en derechos y más reticentes a la hora de tratar todo lo relacionado con el colectivo LGBT, han llegado a plantear la propuesta sobre algo que años atrás ni se podía tratar.

El reflejo de un cambio de mentalidad se suele ver en las políticas que un país adopta, pero muchas veces también en la actitud de las grandes empresas, porque los políticos intentan agradarte cada cuatro años, pero las empresas intentan llamar tu atención cada día.

¿Y eso de colocar la banderita arcoíris en todos sitios es algo desinteresado que hacen por principios, o algo que algunos hacen de cara a la galería para ganar votos, popularidad o dinero?

Por una dieta equilibrada.

Por una dieta equilibrada.

Cuando vemos algo así, pensamos que mira tú qué majos, que pintan y colorean para echarnos un cable. Luego piensas que está la opción de hacer eso o no hacer nada, ya que una compañía homófoba no sería tan estúpida como para salir del rancioarmario promocionando ese bonito sentimiento de odio. Además, no hay una bandera o símbolo oficial a la que se le pueda dar este uso de manera comercial.

Pero claro, de vez en cuando a algunas marcas se les ve el plumero, y sus prejuicios pasan como un rayo por todos los filtros sin que les de tiempo a parar el desastre. Como aquella vez en la que Flora dio a entender que ibas a necesitar un corazón fuerte, y la mejor manera de ponerlo a prueba era recibiendo la noticia de que tu hijo o hija era gay. Lo hicieron a través de un cartel en el que un corazón de porcelana estaba a punto de recibir un balazo con el mensaje ‘uhh, dad I’m gay’. Un mensaje sutil, pero bastante claro.

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Nosotros sí que tenemos un corazón a prueba de balas. Y mucha paciencia.

A estas alturas ya sabéis que todo lo que se vende en este planeta pertenece a cuatro o cinco magnates, a los que me imagino como el Tío Gilito, nadando en piscinas llenas de billetes. Por ejemplo, las marcas Lacoste, Tampax, Oral-B, Pringles y Braun pertenecen a ‘Procter & Gamble’ Axe, Knorr, Dove, Lipton o la anteriormente mencionada Flora, pertenecen a Unilever’. Como veis en este último ejemplo, Axe, que es conocida por sus anuncios machistas y por objetivizar a la mujer, y Dove, que es conocida por sus anuncios de ‘quiérete a ti misma tal y como eres’, pertenecen al mismo grupo. Es curioso que dos ideas que chocan tanto duerman en la misma cama, ¿verdad?

Por un módico precio me cambio de bando.

Pues esto mismo ocurre con empresas ‘Gay Friendly’ que le cascan una bandera de colores a sus productos pero de puertas adentro despiden o no contratan personas LGBT. Esto mismo ocurre con empresas ‘Gay Friendly’ que hacen tratos con países en los que a las personas LGBT se les persigue, se les encarcela o se les asesina. Esto mismo ocurre con empresas ‘Gay Friendly’ que cambian de ideología al cruzar fronteras.

Ya os he comentado alguna vez en posts anteriores lo mucho que me descolora ver que una empresa se presente en un país como militante convencido y en otro censure y no apoye esa misma postura o ideología. Lo hemos visto con Coca-Cola (profesional en contradecirse continuamente en este y otros temas) y lo hemos visto con Ikea. ¿Qué pretenden? Pues está claro que vender más. Si llegan a un país en el que se apoya mayoritariamente al colectivo LGBT, se convierten en la empresa más motivada del planeta y si hace falta sacan una carroza en el día del Orgullo Gay, pero si otro país no está por la labor de aceptar moñas porque ‘allí no hay palomos cojos’, la cosa cambia.

Pero estas actitudes cambiantes no son propias únicamente de las empresas que quieren venderte la moto. Los políticos lo hacen también, y mucho. Teniendo en cuenta que los políticos están bajo el mando de estas empresas, tampoco debería extrañarnos tanto. Por eso es esencial tener buena memoria o en su defecto una buena hemeroteca en la que poder consultar todas estas incongruencias. Hemos visto a Hillary Clinton abrazar con brazos y piernas cuestiones LGBT aunque se pasó más de 10 años defendiendo el matrimonio tradicional, y también hemos visto a miembros del PP ir a una boda gay aunque siempre votan en contra de cualquier cuestión que pueda beneficiar al colectivo LGBT porque la familia (creada por un hombre y una mujer, claro) es lo primero.

En fin que igual que ya tenéis marcado a fuego que los políticos mienten, no os dejéis enamorar por una marca que dice que te quiere y que está luchando por lo mismo que tú, porque no es así. Hacen estudios, se adaptan al mercado y usan los resultados para vender más, pero en cuanto no les interese apoyarte a ti o a tus derechos, solo tienen que mirar a otro lado y buscar otro pin de moda que colocarse en la solapa.

Qué gráfico todo.

Qué gráfico todo.

¿Recordáis cuando todas las empresas eran ecologistas y respetuosas con el medio ambiente? Luego vieron que tenían un tremendo conflicto de intereses ya que si producían con responsabilidad y reciclaban, no obtenían tanto beneficio. En fin que se limitaron a colocar en sus productos un símbolo para que TÚ, el consumidor, recicles ese envase de plástico, por otro lado nada saludable, y lo tires al contenedor amarillo. Porque TÚ tienes que ser responsable y reciclar mucho mientras ellos siguen usando cantidades indecentes de plástico e ignoran la posibilidad de… yo qué sé, vamos a decir algún disparate… volver a poner en practica el sistema de los cascos retornables. Qué locurón, ¿eh?

¿Qué va a ser lo siguiente? Pues tras atribuirse los hitos conseguidos en la lucha ecológica en contra de la contaminación y la lucha LGBT, ahora lo que toca es ponerse la medallita de la lucha feminista. Y si no, tiempo al tiempo, que ya mismo sacan un logo la mar de majo que quede bien en latas y envases para decir lo mucho que les importa la igualdad entre hombres y mujeres, mientras son otros los que se parten la cara día a día.

No vale tanto decir ‘yo defendí en su día esto’, como confesar las verdaderas razones que te han llevado a defenderlo.

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5 respuestas a Rainbow ®

  1. pandemonium dijo:

    Al único dios al que rinden cuentas estas megaempresas es al dinero, es decir, a la cuenta de resultados y a la obtención de dividendos para los accionistas.
    Todo lo demás, (mercadotecnia, principios inspiradores…) es algo coyuntural que se supedita a eso. No les pidas coherencia ni honestidad.

    Y no es lo ideal ni de lejos pero, para mí, en esta lenta lucha por adquirir derechos me vale una acción “correcta” por su parte (el apoyo a LGBT, en este caso particular), aunque sea por un motivo incorrecto (ganar pasta a toda costa), porque, al menos, puede provocar algún tipo de cambio favorable en la sociedad.

  2. littleparrot dijo:

    pandemonium,

    No, claro. Está la opción de no mover un dedo o apoyar la causa, no hay otra. Porque dependiendo del consumidor no sería lógico que el lema de una empresa fuera “Mediamark: God hates fags”.

  3. Carmen G Liempi Matus dijo:

    Me encantan tus post, pero a la vez me preocupa el grado de codicia y avaricia que en prácticamente todas las áreas de la sociedad, al menos en mi pais . todas las instituciones están corrompidas. Creo que me deprime un poco pensar que tipo de mundo dejaremos.

  4. littleparrot dijo:

    Carmen G Liempi Matus,

    Lo sé, lo sé… a veces parezco el Grinch de los blogs bóllers. Para compensar y animarte un poco te voy a poner el vídeo de un perrete.

  5. A. Delang dijo:

    Tiene rato que llegué a tu blog, no tengo ni idea de cómo, pero llegué. No te había comentado pero mejor de una vez te digo que me encantan tus entradas. Esta en particular tocó fibras muy sensibles en mi porque ya tiene rato que vengo pensando eso, que el mundo lo controlan unas 5, 10 personas a lo mucho, y el resto de simples mortales nos andamos peleando, creyendo todo y consumiendo a lo idiota. Tal vez (tal vez… en el hipotético caso de que llegue a ocurrir) tal vez las cosas cambien en el futuro, pero mientras eso pasa creo que hay que actuar por cuenta propia y no creernos (en este caso) las campañas gay friendly de las marcas (obvio no les importamos un carajo), porque en este mundo jodido, mientras como mi hamburguesa que venía envuelta en papel de arcoiris y salgo en la calle igual me matan por bisexual o ve tú a saber porqué babosada, porque al fin y al cabo son campañas con mensajes vacíos y solo por modas, como bien dices ahora está de moda el feminismo y seguro al rato salen productos con frases motivacionales feministas o algo así. Creo que me desvié un poco del tema, pero bueno, muchos saludos, y nos seguimos leyendo!

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