Pulp Lésbico

A mediados del siglo pasado, en Estados Unidos, se pusieron de moda los cómics y novelas que trataban temas sórdidos y de dudosa moralidad. Tras las dime novels y los penny dreadfuls llegó la literatura Pulp, que venía en un formato rústico, con una encuadernación barata y hurgaba en asuntos como la muerte, lo macabro, la ciencia ficción, el suspense, el incesto, la violencia o el sexo explícito. La trama giraba siempre en torno a los temas tabú y su única intención era la de entretener y provocar.

Las lesbianas sin comerlo ni beberlo se vieron metidas en estas historias ya que para la mayoría de la sociedad se habían convertido en la personificación del pecado, lo corrupto y lo aberrante. El lesbianismo no era algo natural, sino algo raro que practicaban las twilight women o ‘the third sex’, que era como se les llamaba a las bolleras de la época. Y por supuesto, muchos escritores Pulp encontraron un filón que no dudaron en explotar, usando en muchas ocasiones seudónimos femeninos para reservar su nombre verdadero a publicaciones más prestigiosas. Y así llegó lliteratura Pulp lésbica.

Explorando

Explorando el tercer sexo.

Las mujeres que aparecían en portada posaban en ocasiones medio desnudas, insinuantes y con cuerpos idealizados y enfocados al público masculino. De este modo los consumidores tenían la posibilidad de adquirir material erótico dentro de la sociedad heteronormativa y restrictiva que había por aquél entonces. 

Hoy en día la mayoría de estos libros estarían considerados como altamente ofensivos. Pero mientras los creadores objetivizaban a la mujer hasta el infinito y más allá, sin saberlo estaban sacando a la luz muchos problemas sociales (de la manera menos apropiada, eso sí). En aquella época a las mujeres no se les permitía ni siquiera mencionar temas como el matrimonio sin amor, el maltrato, las primeras experiencias sexuales o el ignorado y desconocido orgasmo femenino. Lógicamente la intención de los escritores de pulp fictions no era echar un cable ni a la mujer ni a sus necesidades y derechos, pero al intentar dotar de detalles más realistas a las historias, plasmaban sin querer la situación de las mujeres en la sociedad de aquel momento. De alguna manera esos problemas vieron la luz en forma de cómic cutre.

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Empiezas mirando de reojo a una chica y acabas siendo el mismísimo diablo.

Por otro lado, los escritores tenían que tener cuidado porque, aunque tenían cierta libertad creativa, si el lesbianismo o la bisexualidad se representaban como algo natural o una opción válida podían terminar enfrentándose a cargos por obscenidad. Una cosa es enseñar carne y otra distinta pretender cambiar la mentalidad de la gente.

Lo preocupante fue cuando ciertos escritores como Robert Silverberg y Lawrence Block, aprovechando la popularidad de las investigaciones de sexología de Kinsey y del matrimonio Masters y Johnson, escribieron colecciones presentadas como si fueran casos médicos verdaderos en los que llegaban a conclusiones que en realidad ellos mismos se inventaban sobre la marcha. Tanto Silverberg como Block usaban seudónimos de supuestos médicos (LT Woodarden, Andrew Shaw o Dr. Benjamin Morse) para dar veracidad a dichas historias.

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Supuestos médicos publicando sus estudios en librillos soft-porn.

Las Pulp Fictions no dejan de ser muestras gráficas muy leales de la mentalidad que tenía la gente de la época y de cómo se pueden cruzar ciertos limites si la portada es llamativa.

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8 respuestas a Pulp Lésbico

  1. Nosu dijo:

    Gracias por la información.
    Creo que ya había visto lal portada de I prefer Girls i reitero que me encanta.

  2. Sony dijo:

    Muy interesante y curioso. No tenía ni idea de todo esto. Seria interesante ver el interior de uno de estos libros.

  3. Nerea dijo:

    Curiosísimo tema del que no tenía ni la menor idea pero que a partir de ahora pienso investigar. Gracias littleparrot🙂

  4. remendona dijo:

    Vaya, no tenía ni idea de esto. No sé muy bien qué decir, ¿realmente la publicidad da igual si es mala o buena? ¿Qué tipo de ideas introducían en la sociedad? ¿La literatura es una forma de escandalizar, de politizar o de excluir? Tendré que leer al respecto. Como siempre, gracias por tus post.

  5. littleparrot dijo:

    remendona,

    Me parece a mí que publicidad no le querían dar al asunto. Más que introducir ideas en la sociedad, las sacaban de ella. En aquella época lo importante era vender muchos ejemplares y encontraron la manera de hacerlo por medio de la provocación. Utilizaron portadas muy sexuales inspiradas en las pin-ups para usarlas de reclamo masivo, pero el mensaje dentro de las páginas me parece que era lo de menos.

    Gracias a ti por pasarte por aquí.

  6. remendona dijo:

    Siempre la portada es más importante que el libro, a fin de cuentas, compramos con los ojos. La verdad es que es una pena que la gente se aproveche de los demás para vender. No sé si estaban dentro del grupo que cobraban por palabras, supongo que de ser así, las interjecciones eran la base de su contenido… Un placer leerte.

  7. Anna81 dijo:

    Nunca comento en los blogs o foros que leo pero quería decirte que te vengo visitando desde hace ya tiempo y agradecerte todo lo que haces. También venía a decir que no tenía ni idea de todo esto pero ya veo que no soy la única. Me quedo con la parte final que es la que más me ha chocado por la falta de escrúpulos que se gastaron esos dos que mencionas a la hora de atribuirse conocimientos médicos para vender más tebeos.

    Un abrazo y muchas gracias por acercarnos temas tan interesantes.

  8. littleparrot dijo:

    Anna81,

    Pues muchísimas gracias por salir de detrás de la cortina y comentar.

    En aquella época me parece a mí que ahorraban mucho en cuestión de escrúpulos. Estos dos en concreto se sacaron la carrera de medicina imaginaria y cascaron sus diagnósticos en formato cómic. Lo peor es que seguramente muchos lectores pensaron que estaban leyendo casos verídicos tratados con mucho rigor.

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